El otro día leyendo el blog de SONIX, una chica simpática y llena de vida donde las haya, me encontré con una entrada llena de fotos de su gato. Y en comentarios le dije que me había inspirado una entrada sobre una historia -a estas alturas mira que es raro- que creo que no conté nunca.
Mi primera experiencia en los juzgados -o lo que fuera aquello-, es el PRIMER recuerdo de mi infancia. Más bien el segundo, ahora sabreis porqué.
Hablo del año 70 aproximadamente, (como me digais alguno que no habíais nacido os pego una bimba que haceis palmas con las orejas). Aldea castellana. Pero aldea...aldea. Para situaros, la ´toilette´de mi casa era un antiguo establo de caballos, y la alcantarilla de la misma, el camión que cambiaba cada semana diligentemente una carga de paja.
En aquellos tiempos, todas las mañanas en la plaza del pueblo, se reunían las famosas DKV, esas furgonetas sólidas y fiables, del panadero, el pescadero, el frutero etc...como un improvisado mercado. Y las mujeres del lugar acudían al llamado del pregonero con unas bolsas de asas enormes y rayas de colores, que se me han quedado grabadas en el alma, y quizá en mis traumas.
El caso es que allá iba yo - unos tres años- con mi madre de la mano, camino de la mercadería, y fue casi en el mismo centro de la aldea, cuando me tropecé en unos ladrillos de una obra y caí al suelo.
Sin saber cómo, ni de donde, salió un ´gato volaor´que se empleó a fondo con mi cara, mi cuello mi espalda...se volvió absolutamente loco. Me salvó el instinto primario de protegerte la cara tumbada boca abajo con el brazo, como los toreros.
Recuerdo a las mujeres, cuya solidaridad fue máxima, dándole una paliza al gato con el contenido de las bolsas y todo el ímpetu posible de una matrona cabreá (ese día comieron pescado chafao y de postre puré de frutas juas). Pero el joío no me soltaba ni que se lo mandara el médico.
Cuando me levanté del suelo, ensangrentada la cara y los ojos que ni se veían se temieron lo peor. Pero no. Sólo tenía arañazos - alguno se adivina aún hoy-, eso sí del quince.
El caso es que no sé qué extraño mecanismo tienen las mentes infantiles que después de estar tumbada boca abajo, lo siguiente que recuerdo es una sala, con unos bancos de madera muy largos y un señor que tenía pinta de ser muy malo y mandar mucho, que le preguntaba muchas cosas a todo el mundo y yo...vamos a decirlo claro: "Estaba jiñá del susto".
Más tarde, un poco más adulta, mi madre me contó que fue un pleito civil "de esos de oficio", porque la jugada la vio todo el pueblo, pero ellos ya habían renunciado a cualquier compensación o dolor de cabeza del dueño del animal, que bastante disgusto se llevó el pobre al verme como Jesucristo en su enésima caída. Mis padres, al contrario que yo, siempre se han caracterizado por no hablar para no molestar.
La sentencia fue condenatoria para el gato, lo siento por los amantes de los animales.Pero gatos...hay muchos.
Con el tiempo he asistido a algunos juicios. La viuda que "forró" a su hijo de hachís trasladando el cadáver de su marido, las dos libanesas y su maletón de heroína, la empleada del hogar marroquí que fue abducida por su ´novio´(un cabronazo aprovechado) para hacer de mula...etc etc.
Pero me daba igual no llevar nada preparado, o sí, o no acordarme de los hechos (a veces tengo memoria de pez, y esto no es una ironía), o que el ´señor´ de lo alto del estrado tenga cara mala leche...
Jamás he vuelto a sentir tanto pánico como cuando vi al "castigador del gato".
P.D No he desarrollado una fobia, los tengo que tener casi de acero.
Pero los mininos por su lado...y yo por el mío.
EDITO (Con toda mi buena fe, ejem...que me atraganto...)
Dedicada al Paseante e inspirada por Gabiprog.

66 rajaores:
Yo me llevé un susto, pero la gata era mía. Terminaba de tener mi primera hija y la gata tenía celos, saltó y me atacó. Tuvimos que desacernoslo de ella.
1870?
No me contestes...
Pobrecilla.
Al gato psicópata deberían haberlo ahorcado antes de que se comiera un niño.
Besos.
Pues es lo primero que te iba a preguntar, que si no te daban un asco negro los gatos...vamos, más que asco, pánico..
Pero ya veo que mi rubia no tiene fobia ni al copón bendito.
(Ahora entiendo por qué te gusta el dicho de la gata Flora......)
Besos mylove
ANA No he visto a nadie llorar tanto como a una amiga mía cuando tuvo que deshacerse de su caniche (que era más bueno que mandao fabricar), por una cuestión de celos con el neonato.
Empezó ´marcando el territorio´y terminó agenciándoselas para subir a la cuna.
De película de miedo.
TORO ...¡Te has ganao la bimba, joío!
Con lo majos que son los mininos, estaría poseído, o poseso, sin duda (el gato). A mí me pasó algo con un perro de niño, una tontería sin consecuencias, y desde entonces no me hacen mucha gracia aunque si son buena gente los soporto
Un abrazo
PINCHOS De valientes está el cementerio lleno. No soy temeraria. ¡Claro que tengo miedo a según qué cosas!...pero fobias, fobias no he desarrollado.
Y tu dicho de la gata Flora...¡es que es sublime!.
P.D Para el que se moleste en leer los comentarios es algo así como:
- "Ando más inquieta que la gata Flora, que si se la meten chilla y si se la sacan llora"..
Juas...no puedo my love...es que me partoooo.
SESE Creo que era una gata con su camada en un tejado de la plaza.
Tendría que volver a preguntarle a mi madre. Ella es la ´custodia del anillo´.
A mí se me olvida tó.
Sufrío algún daño el gato en su ataque??? jejejejeje.
Pasé por el bar del Sur, de verdad, pero no te ví (al menos no te reconocí). Iba con mi movil preparao pa hacer una foto de bloggeros y colgarla en la red... lástima.
Otro día. Un beso
FEO Te cuento, que yo nunca me escondo.
Habíamos quedado para comer y aparcar.. y cuando estaba aparcando sobre las 13.30, hubo una tangana y un apuñalamiento.
Me quedé K.O (no es excesivo, es incomprensible) y me pertreché en "Los Robles de León" con cuatro reuiniones de comidas más, hasta casi la propia hora del partido.
Hay cosas que jamás podré entender.
¿Segura que era un gato el que te atacó?.... mis pobres....
NECRO ¡Y tan seguro!...
Entonces no estaba como en la actualidad, "falta de ataques frontales" juas.
Anda que no lo que no te pasa a ti.... pobre gato... jejeje (por cierto ya tienes tu post celosilla). besin
Los gatos serían perfectos sin sus uñas. Lamento lo de tus cicatrices, pero deben ser bastante pequeñas porque en las fotos no se aprecian. Piensa que hay gente a la que estos bichos, y otros, les han hecho destrozos tremendos.
El otro día vi un reportaje sobre transplante de caras (que, por cierto, no pude ver entero del yuyu) en el que a una señora un perro la había desfigurado tanto, que su cara parecía la de uno de esos típicos marcianos llenos de escamas, sin nariz, sin pómulos, en fin...
Da gracias a Dios que el michino no pudo consumar su intención de hacer arte abstracto con tu persona.
:-)
Ei,
Yo no había nacido en ese año xDDDD.
Neni, es que te pasa de todo, eh?
jajaja
B-sos!!
LUIS ¡Voy con la brocha! Juas, juas.
Yo tampoco le tengo mucho amor a los mininos: yo soy de perro. Y es verdad que cuando a uno de esos bichos se le cruzan los cables hay que "retirarlo". A mí me pasó un caso parecido hace años y aún me acuerdo del cabrón del gato.
Pero en los años 70 es más lógico todavía: aún estaban sin cristianizar, creo. Como yo aún no había nacido por entonces... bueno, en realidad no he nacido aún.
Tas sembrao paseante... lo que me he reido con lo del gato sin cristianizar... Chapeau....
mIAAUUUU
http://www.youtube.com/watch?v=zjFywJrn7WQ
Miedo me das rubia... espero que la "brocha" sea de "blandiblub"
FOOD ¿Arte abstracto? Me acabas, (jomío es que el cerebelo va por libre) de inspirar algo acerca de "la estafa del siglo permitida".
Ainsss ¡como me embale!
Es que esta tarde estuve en el CAC (Centro de Arte Contemporaneo) ...¡vengo fina!
Mejor me relajo, juas.
JUSTA OSADIA Nadie como tú, y sólo con ese nombre, se permitiría el decir (avisada estabas) que no habías visto la luz en los 70.
Una cuarentona puede ser lo más revenío del mundo y lo más susceptible con su edad, lo-se-pas.
;)
Un beso niña, gusto verte.
PASEANTE A tí directamente te defenestro. Que me des la razón en cuanto a la impresibilidad de los ´bishos´y luego me sacudas...mmmm
Creo que ¡vas a la hoguera!
LUIS Eso...Tú dale alas al ´joven paseante´
Brrr. Estoy empezando a odiar a bloguer y su nación bendita.
GABI!!!
Me acabas de dar una idea!
¡Sublime!
Para mí ,claro... de las típicas cosas febriles que sólo me gustan a mí y a dos frikies.
Me pongo a editar la entrada.
Siempre he perdido todos mis juicios.
Por suerte, conservo el juicio...
Siempre suyo
Un completo gilipollas
Qué precoz mi Fiebre, joé! A los tres años ya delante de un juez...
Anda que...
:)
Besos, niña!!
Yo no había nacido... :D
Que síiiiiiiiii.
Lo mejor de todo es que no se te haya quedado un trauma, por lo menos puedes tolerarlos. Sin embargo yo tengo una fobia tremenda a los caracoles y estoy convencida de que algo me pasó de pequeña con alguno, algo que no recuerdo porque mi cerebro ha decidido borrarlo. Pero es que es ver uno (y mira que aquí hay mogollón) y ponerme mala. Y no es coña :)
Un gato con complejo de Tigre... jeje
Saludetes.
Jo, qué historia! Da cosita pensar en una niña tan pequeña atacada por un gato, y la verdad es que el final fue el más justo. Desde luego, tampoco es que todos los gatos sean así, supongo que si están medio salvajes o se ponen celosos o cosas así sí, pero yo desde cría he convivido con gatos, y la que les hacía las perrerías era yo a ellos.
Pero que conste que mi debilidad son los perros. Pero a Cliff lo tenemos muy mimado, de ahí las fotos.
A mí también me encanta el dicho de la gata Flora, es para mearse!!
Un besote!!
Y que conste que con lo que digo de los gatos no quería quitar importancia a tu historia, que desde luego es para cogerle fobia, terror o incluso psicopatía a los gatos!
El gato quería castigarte por caerte, no te traumatizó porque no pensabas tanto jaja, un besote Fiebre
Hola, estaba dando una vuelta por los blogs y encontré tu historia. Me ha resultado muy divertida y entretenida. Por suerte saliste viva del gato psicópata.
Te invito a pasar por mi blog:
http://sandraandrade7.blogspot.com/
Por cierto, yo no había nacido por esos años, pero a juzgar por las fotos si no lo dices nadie se entera, estás estupenda. Un saludo
No sabía que a los gatos monteses les gustaran los mercadillos. ¡Vaya experiencia!
Siento el destino de aquel gato y me alegra que no tengas fobia. Sin embargo, él se lo buscó por pasarse de listo.
Fue un gusto leerte, cariños
Pienso como Jauroles, era un tigre Rubia, era un tigre. Por eso los duenhos perdieron el juicio, por que si hubiese sido un gato...habrias estado barriendo calles a los tre anhos mija.
Que mal leche el gato, por dios, sweguro que la sengtencia no tenia derecho a replica ni a revisión...
Vamos que a ti se te pincha una rueda y eso del sacar el gato ya te da como repelus no? Por cierto yo si habia nacido..tenia un añito...besos gordos
Pues yo estoy contigo, y aunque no me han hecho nada que recuerde, porque podría ser que esté tan traumatizada que lo haya borrado de mi consciente, los gatos me dan pánico y no los soporto cerca mío.
Una amiga muy sabia me explicó que en el imaginario froidiano simbolizan a la madre, mira por donde, por ahí estará la explicación...
Los gatos tienen ese "punto" ingobernable que los hace tan odiados o amados según el caso. Yo creo que no hay cosa más bella en un animal que ver simplemente moverse a un felino.... pero entiendo que ese "no saber que va a hacer" es insuperable para muchos.
Carpe Diem
¡Pobre gato! ¡El susto que se llevaría! animalico ¿qué le estarías haciendo, pillina? Y dicho esto pasaré a comentar que ¿año 70? pues menuda pipiola que eres, qué jovencilla, qué envidilla.
Salu2
Cojones, Dª Fiebre, me ha estremecido de horror ese ataque del felino contra usted. Yo también, caballos y perros los que usted quiera, gatos que se aparten de mi camino.
Un abrazo, Doña, y le dejo aquí un tema escabroso para ver que opina.
No lo consideren apología. Estoy en total desacuerdo con ellas, pero existen. Están ahí, viven en muchas familias de todo el mundo. Es un grupo que aunque ligado a la belleza, sin embargo, aterra. Son las Princesas.
Princesa, Ana&Mia, Wanas, caníbales de sus cuerpos
Tu tranquila, Fiebre, que para esa fecha del 70 algunos ya peinaban canas.
Mi querida Fiebre: esas aldeas a las que haces alusión con venta ambulante de productos alimenticios básicos en la plaza Mayor y salen TODAS las mujeres a comprar y pnerse al día de lo que sucede en ella...TODAVÍA EXISTENy en uno de ellos vivo yo.
Preparando el salon ( de conferencias, banquetes, bautizos, funerales, teatro, discomovil, y muchaos actos mas)las pasadas fiestas, se coló un gato y lió una de no te menees, no hubo heridos pero por que la experiencia es un grado y abrimos todas las puesrtas y ventanas.
¡¡¡No me gustan los gatos!!!, pero en los pueblos son necesarios, realizan un trabajo ecológico.
¡Cuanto nos hacen sufrir los equipos del alma....!
No me imagino yo a ese gato. Si me topara con alguno asi saldria huyendo.
Me lo estoy pasando muy bien por llegar tarde. Con tu permiso, te comento, pero también a un par más.
Lo tuyo me da que fue un error. Intuyo que el gato se confundió por culpa de tu memoria de pez (qué malo... perdón). Al gato ¿lo ejecutaron?
Yo tengo una gata y una niña. Por esa misma ley, mi hija debiera ser ejecutada. Porque mira que tiene que aguantar ataques la pobre gata...
Ah, y yo sí había nacido. Más o menos tanto tiempo antes como tú.
Besitos
A Food and Drugs le cuento que la mujer a la que le trasplantaron el rostro intentó suicidarse. Su perro intentó despertarla (me da que ahora tiene más ganas aún de suicidarse).
En cuanto a hécuba... ser atacada por un caracol tiene que ser para crear un trauma, desde luego...
Era una gata... fijo!
Te iba a decir que yo no había nacido en los 70 ¡Pero no iba a colar! Jajajajaa
Te diré que yo tengo dos gatos, gato llamado gordito y mi duquesa, todavía cachorra y que es más mala que el veneno.
Pero comprendo que con lo que pasastes de pequeña, no los quieras ver ni en pintura.
Un beso guapa
Por Dios, solo me falta leer esto para que se acreciente mi pavor a los gatos. No puedo con ellos, me superan, y eso q no he tenido ninguna experiencia como la tuya, pero son tantas las veces que he escuchado historias de esas q se revuelve el animal, que me acojonan.
donde se ponga un perrito q se quite todo!.
besos.
Por cierto, este post que te ha inspirado ver un post mío, me ha inspirado a mí para uno de tema parecido (ataques a niños pequeños por animales). A ver si un día de estos lo publico... lo mío fue más cómico pero los resultados fueron parecidos. Pero era muy pequeña para traumatizarme, además, ya verás con qué animal me pasó a mí.
Pues con unas patatas, al horno, está la mar de bueno.... Créeme...
No hay mejor venganza....
Hola Fiebre querida. Aunque no he comentado he estado pendiente de todo pero entre que en curro tengo todo capado y en casa se me corta cuando entro a un blog no habia manera de comentar.
Me ha gustado mucho la manera en que has contado tu primera experiencia. Me he visto situado en la epoca.
La verdad es que tuvo que ser un susto increible.
Yo siempre he tenido perro y lo pase muy mal cuando tuve que sacrificar al mio.
Un besote
Menuda experiencia, a mi abuela nunca le gustaron los gatos, por eso esperé a independizarme para adoptar a uno, porque a mi sí que me gustan, pero claro... hay gatos, y hay tigres salvajes, no comparemos. xD
Ainssss nena a mi me encantan los gatos aunque te doy la razón en lo que cuentas...los gatos cuando se enfadan acojonan y MUCHO...he llegado a ver a dos bulldogs de 50 kilos cada uno acojonados por un "gato volaor" como el tuyo..
Besos;)
Tienes un sentido del humor increíble, a pesar de ser una experiencia negativa, te ríes , eso esta bien.
Besos, hasta pronto.
Joder, niña, vaya susto! A mi en una ocasión tambien me atacó un gato, pero porque un gracioso le había pisado el rabo. Siempre suele haber un motivo para que hagan algo así. Estuve años en los que guardaba las distancias, hasta que llegó mi gata. Cambió mi visión sobre ellos, ahora los adoro.
PD. Aún estoy esperando ese e-mail. A ver si voy a tener que pensar que Fiebre-rubia no tiene palabra, eh? eh?
Un beso
A pesar de no haber tenido ningún percance como tu,NO me gustan los gatos, al contraio que casi todos los animales.
A pesar de tu ataque estas guapísma!!
Besitos
A mí los gatos me dan muy mal rollo, amiga. Precisamente por lo que ha dicho cosechadel66, se dice que son imprevisibles y yo me lo creo.
Por cierto, Maripol, yo también tengo un pueblo así, el de mi madre, sólo hay un bar y una tienda, y el panadero viene cada mañana en su furgoneta. Que se cree la rubia que sólo tiene pueblo ella, sabes.
Lo del tema escabroso... sí lo es sí, con decir que yo prefería ser el príncipe...
Vaya experiencia...
Yo los gatos, lejos... (con decirte que el de coche ni sé como se usa...).
Besos, Niña.
Saludos Fiebre.
Pues sí que ha influido en ti el gato. Desde entonces disfrutas de una mirada felina,te vas al campo a ver si pillas alguna pelota para jugar, en las fotos sueles estar rodeadas de gatos en celo, después de mucha juerga tienes cara de gata apaleada, etcétera.
Hasta es posible que ronronees, pero no te he tenido tan cerca para comprobarlo.
Un miau muy grande.
Jose.
Esto es peor que el ataque del gato, Doña.
"El hastío derivado de la roma política nacional ya venía siendo inmenso. Ahora es infinito. El adolescente campus party de la Complutense fue un salto atrás hasta los setenta. Una cabriola antifranquista sin Franco. También una olla podrida de ideas caducas y totalitarias..."
UGT, CCOO y Villarejo, reparten títulos de fascista en la Complutense
Buena anécdota. A mí me pasó algo clavado, pero con un perro. Algún día lo contaré. El caso es que tampoco les cogí fobia, sino al contrario... Que cosas.
Yo en el 70 no había nacido XD, pero vamos, joer qué historia!!!Pobre cilla. Buff, a mí los gatos me dan mal rollo desde pequeña así que como dices tú, ellos por un lao y yo por otro.
Uy, que he puesto pobrecilla separao jajajaja.
Mi felina musa de la Rosaleda:
No olvide usted que, en la antigüedad, los gatos eran adorados como verdaderas divinidades y que todavía no lo han olvidado. Decía Churchill que los perros nos ven como dioses, los caballos como a sus iguales y los gatos como a sus súbditos.
Yo creo que son unos tiranos. Tengo un amigo que el otro día me dijo: La casa pertenece al gato, pero nosotros pagamos la hipoteca…
En fin, creo que con su gatofobia , estimada Fiebre, no se pierde usted gran cosa.
Pero si alguna vez se arrepiente, yo le ronrronearé un buen rato.
Besos, tigresa.
¡Por fin acabó la semana!
Muchas gracias a todos por entrar y por vuestros comentarios. Veo que el tema "gatuno" despierta grandes pasiones entre los comentaristas.
Pero lo que no puedo por menos de observar entre los lectores que aún teneis ganas de pasaros por aquí es la absoluta cordialidad con la que los amantes de los gatos ´sean volaores o no´ interaccionan con los que no amamos a los ´bishos´.
Como siempre no puedo por menos de estar absolutamente arrebatada con la exquisita educación, no exenta de picardía y sentido del humor de la parroquia que me visita día tras día.
Os debo muy buenos ratos blogueros, a pesar de que pueda pasarme poco últimamente.
Un beso ronroneante a todo el mundo.
Esto fue muy interesante. Me encantó la lectura
Muy buen material.
Publicar un comentario en la entrada