martes 27 de abril de 2010

Un poco de todo y nada.

Hace algún tiempo viene moviéndose por los blogs un premio que no me acuerdo cómo se llama, al que acompaña un meme ( un invento, esto de los memes, de alguien que quería que entraras al blog acompañada de tu abogado, algún día escribiré sobre ellos). El premio obliga a citar una frase original que sea cosecha tuya. Hace días que no leo casi nada por intendencia variada (hace días que casi ni abro el ordenador), pero recuerdo que manejaban por ahí sentencias sesudas, algunas francamente muy buenas.
El caso es que me puse a cavilar y no encontraba ninguna sentencia capitular fiebrosa, aunque sí utilizo expresiones muy mías y estúpidas; como ´ipsofáctamente´ o ´loqueseaquemefastidieenesemomentolosgüitos´ hasta que el domingo viendo el fútbol con los colegas, recordé que SI. Si tengo una frase muy mía, tanto en el blog, como en el foro con mi otro pseudónimo Neah, o en mi vida particular:

- El que no está colgao está buscando la percha.

Recuerdo que hace unos meses cuando se presentó en mi oficina el nuevo Capitán psicólogo, le dije que no le iba a faltar trabajo, añadiendo la frase de marras, y me miró con esa mirada de soslayo que te reservan los terapeutas cuando están pensando como Gollum que vas a ser ´su próximo tesooooroooo´.
No me ha vuelto a ver el pelo.

Todo esto viene a cuento porque antes de empezar el infausto Mallorca- Málaga, nuestra conversación discurría acerca de una estadística que manejaba Fabián, que estimaba en cerca de un 80% la gente que en el bolso llevaba ansiolíticos, antidepresivos o similares como si fueran gominolas. (Cosa que a mí me escandaliza, porque al ser medicamentos con receta, me expliquen de dónde se saca el personal todo ese arsenal de droga). Que conste que no critico a nadie. No soy quién para sentar cátedra de nada.
Cuando me da un bajón del tipo que sea, yo también recurro a cepillarme cuatro Aguas de Escocia con los colegas y me quedo tan pancha. Y no deja de ser otra droga. Legal y mejor vista en este país, pero mú sana, mú sana... no será.
Y ayer noche corroboré que la Estadística puede no estar muy errada viviendo una situación un poco surrealista.

Un sitio semipúblico, estaba cenando con mis padres y coincidimos con alguien más o menos de mi edad (estaba como un queso, ¡ay señó, seño!), y al calor de mi progenitora que aún es más muda que yo, más cotilla y con más rubio de bote en la cabeza - que eso lo da la edad juas-, y de una buena sobremesa en compañía, nos acabó contando que trabajaba de detective privado. Me reservo, como podreis comprender, a quién, porqué y cómo estaba haciendo el seguimiento; cosa que supe con todo lujo de detalles.

Simplemente estaba solo. Muy solo. Y si no hubiera sido por la madre que lo miraba con cariño, y la hija que lo miraba como diciendo ´sitecojoterevoleo y te dejo mirando p´a Cuenca´ este hombre se hubiera ido solo a la cama, sin hablar en todo el día con nadie...y quizá echado mano del Prozac.

(Entrada dedicada a alguien que hoy estará jarto pastillicas, juas. Tranquilo hombre. Lo prometido es deuda...)

viernes 23 de abril de 2010

Las cosas que me inspirais.

Estaba leyendo a ESTA CHICA a la que llamo "corazoncitos" (se llama Ana), pero no sé con el teclado colocar los corazones;  y he recordado una ¿anécdota?...¡los co´hones!
Me vais a perdonar el averrunto.

Mi compañera de piso durante muchos años, y ésto bien sabe dios (o los extraterrestres),  lo escribo porque ya perdimos el contacto y no lo  leerá; no era gordita, era gorda. Ya está. Sin paños calientes. Tenía un problema endocrino y las innumerables dietas no servían de nada. Punto pelota.  Era cuasi obesa.

Yo (aunque parezco muy cínica), soy un poco ´flower-power´.
Siempre doy el beneficio de la duda a todo el mundo en cualquier situación, voy a explicar el porqué:
 Me han avanzado en conversaciones secretas...(uyssss te lo voy a contar Fiebre); ´ofensas gravísimas´,  ´situaciones extremas´, ´peleas inevitables´...y cuando me entero del argumento, ofú... la mayor parte de las veces me escogorcio viva porque pienso que yo hubiese soltado un "pildorazo" similar  e incluso mayor,  y aquí paz y después gloria.
Por eso, con Y. ( esta compañera de piso y ya hace años), tenía mis reservas porque pensaba que era muy susceptible con su físico. Hasta que un día fui con ella a una franquicia..¡la voy a nombrar, coño! MANGO.

Y. estaba mirando un vestido, de esos holgados que estaban de moda.
Cuando hizo amago de preguntarle algo a la dependienta...ni la dejaron hablar: Con una cara de desprecio impresionante, y un rictus de "eres gilipollas de la muerte" la colega adolescente con cuerpo de sirena le dijo:
- ¡No hay de tú talla!
Ese día, mi compi (que tenía un par de huevos) salió de la tienda como si tal cosa, yo también -pero sólo por no echar leña al fuego de su alma- y descubrí una cosa que llevo siempre por delante.

Los que me leeis hace tiempo, sabreis que soy un poco camionero, que estas cuestiones de moda, femeninas, y lo que se "nos supone a las rubias" me la refanfinflan bastante. Pero cuando llego a un blog escrito por una mujer competente, aunque hable de un bolso de Prada, leo con mucho cuidado...porque detrás de cada "superficialidad" , en muchos casos hay un alma.
Y a veces un alma herida.
Y entonces sí que me llevan los demonios y me gustaría cogerla de la mano, endiñarle dos Aguas de Escocia y decirle:
- Ahora nos vamos al fúrbol (quien dice el fútbol, dice senderismo o sesión bakala), suéltate el pelo, pásate el dorso de la mano por los morros, quítate el pintalabios...suda...
¡Y que le den por saco a tó quisqui!

 La sociedad es lo que es. Y hay que ser muy equilibrada, y tener (con perdón) los güitos de un elefante,  para seguir dando cornadas a la vida si te sales de ´lo normal´ y de lo "bonito de ver", hay que ser fuerte y tener un carácter de esos que me suelen gustar:  Esa frase de ¡ahí me las de todas!

Mujeres del mundo: ¡Entrenemos! (Algún comentarista me dará la del pulpo, pero en fin...algun día tenía que ser EL NUESTRO)

Al fin y al cabo, soy una mujer...No os corteis, niñas...

Sé que ahora llegarán "los damnificados": Bajitos del mundo, calvos, gorditos, feos...y también se quejarán de lo mismo.
(Pero no me negareis que la presión de las mujeres es más fuerte. Lo vuestro se arregla con una buena billetera)
O sea;  estamos empatados: Las mujeres monas...los caballeros con billetes...

Oinssss, ¡qué noche más cínica tengoooo!. Necesito un "alivio" juas. De esos que no te pregunten ni cómo te llamas y se dediquen sólo a bailar un tango contigo.


miércoles 21 de abril de 2010

Parezco la "Abuela Cebolleta".

No sé si serán las dos entradas anteriores, o el influjo de tener a mis padres de visita, pero el caso es que me ha dado por ponerme a contar batallitas y no paro. Parezco el famoso personaje de TBO ´El Abuelo Cebolleta´ que comenzaba a dar la matraca con sus historias de guerra y se quedaba solo.
- Aunque algunos lectores de este blog sé que sólo conoceis el Manga...¡insultante juventud!-.

El caso es que me han venido a la cabeza dos chascarrillos atribuidos a mi querido hermano el "cucalacho" y yo misma,  y  estoy en casa pensando en que ya puedes educarlos, guiarlos etc, que los niños son los ´bishos´ más impredecibles de la naturaleza.

La primera historia tuvo lugar a finales de febrero del 81, poco después del golpe de Estado de Tejero.
Fueron días muy convulsos, dado que la vivienda estaba dentro del puesto de trabajo y eso hace que te empapes del ambiente. Había un sentir general de miedo, casi pánico, pensando en qué pasaría si eso seguía adelante, puesto que aunque nuestra "gran premisa es obedecer" etc etc, entraba en contradicción con el sentir de la mayoría.
Mi padre, que de por sí casi no habla, se tiró horas en silencio cuando estaba en casa escuchando la radio, y lo veía menear la cabeza con gesto de auténtica preocupación. Yo tenía ya trece años y era perfectamente consciente de la situación, complementada con las explicaciones de mi madre, a la que supongo no le apetecía tener que volver a pedir permiso a su marido para tener una cuenta en el banco y cosas así.
Pero el enano...¡ay el enano! Aún no tenía tres años. Y en su paseo diario mañanero con mi abuelo, se encontró con un señor vestido de negro en el patio del cuartel. Y ni corto ni perezoso, apuntándole con su pistola de agua, le espetó tan pancho:

- ¡Te tiente todo el mundo! ¡Al suelo, coño!

El Capitán Capellán Militar llamó ipsofáctamente a mi padre y le echó un buen discurso sobre fomentar en casa la apología del terrorismo. Mi pobre progenitor seguro que no sabía dónde meterse y pensaba qué había hecho él "para merecer eso".

La segunda tuvo lugar sobre el 69. Evidentemente me la han contado. En el lugar en que vivíamos había una mujer de ´esas que fumaban´ y ganan dinero de dudosa procedencia, a la que llamaban "LA TUMBONA" porque debía estar más tiempo en posición horizontal que vertical. Mis padres llevaban casados tres años, estaban muy enamorados y mi madre era muy celosilla; supongo, ahora que soy adulta, que de vez en cuando tendrían sus más y sus menos y se dirían ´algún piropo´.
Una tarde fuimos a un bar del pueblo y se me debió antojar algo que no estaban en disposición de proporcionarme, o quizá consideraban que no era conveniente darme todo lo que pidiera, por lo que comencé con un concierto en do bajo, con acompañamiento de berridos varios hasta acabar vociferando en medio del bar a pleno pulmón mirando a mi padre:

- ESTA NOCHE VAS A DORMIR CON LA TUMBONAAAAAAAAA !!!

Ahí el sofoco se lo llevaron los dos.

La foto que ilustra el post: A la izquierda, la incitadora de la prostitución. A la derecha el golpista...
Ni que decir tiene a quién favoreció más la genética.La mala ´leshe´ se repartió a partes iguales.

sábado 17 de abril de 2010

...Y seguimos con los ´bishos´.

Estaba yo aquí toda tranquila, empezando a leer la ronda de blogs atrasada, pero MUY empezando... vamos, que el día que me lea todo lo que quiero,  hago un fiestorro;  y me he encontrado con otra ENTRADA DE SONIX inspirada en mi gato volaor, que a su vez me ha inspirado otra de traumas infantiles.
Esto de los blogs nunca deja de admirarme por lo que te "limpia". Porque señores, después de esta semana de curro, la única inspiración que me venía es la de contar ciertas cositas numeriles-sociales brrrr. Pero el ordenador del curro sabe mucho de ´rajaoras´, y cada vez que lo enciendo me avisa que si se me escapa algo, ocupo ipsofactamente el lugar que dejó Julián Muñoz en Alhaurín. Y no es plan, que una es rubia y las únicas limas que conoce son las de uñas.

A lo que iba. Hablo por boca de mi amada progenitora (por cierto, se me han instalado los dos aquí por una buena temporada y al lío diario, he de añadir las visitas al hotel).

Esto ocurrió a mediados del 68, (sigo diciendo que caneo al que aluda a las fechas). El pecunio no era muy elevado, y yo dormía en una cuna al lado de ellos, en una especie de cajonera-salón-dormitorio. Parece ser que la televisión emitía esa noche "Los Pájaros", fantástica - dicen- película de Hitchcock -ahora sé porqué es la única que no he visto máxime cuando me encanta este hombre y su trayectoria-.
Mediada la madrugada, los berridos de Fiebre se debían oir hasta en Oviedo (y vivíamos en Santoña), y a grito pelao EXIGÍA una manitaaaaaaaa.
Y así se tiró, mi sufrida Dolores Guan (yo soy la Chú y no habrá Fri aviso), meses y meses agarrando mi mano todas las noches aun estando yo dormida profundamente, pues en cuanto me quería "tangar", las paredes de papel propagaban mi dulce voz a todo el vecindario. El resultado fue una tendinitis, creo.

Y el segundo trauma infantil lo puedo contar en primera persona.
Valencia. Sobre el 81. Tomamos posesión la familia ya con uno más,de una bonita casa, casi habitable. Pero... ¿dónde estaba la trampa, ein ein?
Pues que cuando te levantabas de madrugada, la bañera había cambiado de blanca a negra. Y juro que no exagero.
El color negro era debido a miles de cucarachas que salían de las tuberías al calor de la noche. Mi hermano contaba con tres años. Y vio aquello y se paralizó: Literalmente.
Mi menda (que encima no es capaz de dormir si no es de lado), se pasó MESES durmiendo con un mocoso encima suyo, los dos practicando la postura del misionero.
Y cuando delicadamente, ya de madrugada, intentaba poquito a poco irle bajando un bracito...al sentir la carne en el aire el niño farfullaba "CUCALACHA". Joer, ¡pero si estaba dormido!.

En fin, creo que es la única vez en mi vida que un hombre diligentemente y con mucha aplicación al lío, ha pasado varios meses, noche tras noche, encima de mí juas.

P.D Y el que haya leído algo más allá en las dos entradas se puede hacer una idea del estado de las viviendas ´oficiales´. Pero eso es otra historia...

lunes 12 de abril de 2010

Mi primera experiencia judicial.

El otro día leyendo el blog de SONIX, una chica simpática y llena de vida donde las haya, me encontré con una entrada llena de fotos de su gato. Y en comentarios le dije que me había inspirado una entrada sobre una historia -a estas alturas mira que es raro- que creo que no conté nunca.
Mi primera experiencia en los juzgados -o lo que fuera aquello-, es el PRIMER recuerdo de mi infancia. Más bien el segundo, ahora sabreis porqué.
Hablo del año 70 aproximadamente, (como me digais alguno que no habíais nacido os pego una bimba que haceis palmas con las orejas). Aldea castellana. Pero aldea...aldea. Para situaros, la ´toilette´de mi casa era un antiguo establo de caballos, y la alcantarilla de la misma, el camión que cambiaba cada semana diligentemente una carga de paja.
En aquellos tiempos, todas las mañanas en la plaza del pueblo, se reunían las famosas DKV, esas furgonetas sólidas y fiables, del panadero, el pescadero, el frutero etc...como un improvisado mercado. Y las mujeres del lugar acudían al llamado del pregonero con unas bolsas de asas enormes y rayas de colores, que se me han quedado grabadas en el alma, y quizá en mis traumas.
El caso es que allá iba yo - unos tres años- con mi madre de la mano, camino de la mercadería, y fue casi en el mismo centro de la aldea, cuando me tropecé en unos ladrillos de una obra y caí al suelo.
Sin saber cómo, ni de donde, salió un ´gato volaor´que se empleó a fondo con mi cara, mi cuello mi espalda...se volvió absolutamente loco. Me salvó el instinto primario de protegerte la cara tumbada boca abajo con el brazo, como los toreros.
Recuerdo a las mujeres, cuya solidaridad fue máxima, dándole una paliza al gato con el contenido de las bolsas y todo el ímpetu posible de una matrona cabreá (ese día comieron pescado chafao y de postre puré de frutas juas). Pero el joío no me soltaba ni que se lo mandara el médico.

Cuando me levanté del suelo, ensangrentada la cara y los ojos que ni se veían se temieron lo peor. Pero no. Sólo tenía arañazos - alguno se adivina aún hoy-, eso sí del quince.
El caso es que no sé qué extraño mecanismo tienen las mentes infantiles que después de estar tumbada boca abajo, lo siguiente que recuerdo es una sala, con unos bancos de madera muy largos y un señor que tenía pinta de ser muy malo y mandar mucho, que le preguntaba muchas cosas a todo el mundo y yo...vamos a decirlo claro: "Estaba jiñá del susto".
Más tarde, un poco más adulta, mi madre me contó que fue un pleito civil "de esos de oficio", porque la jugada la vio todo el pueblo, pero ellos ya habían renunciado a cualquier compensación o dolor de cabeza del dueño del animal, que bastante disgusto se llevó el pobre al verme como Jesucristo en su enésima caída. Mis padres, al contrario que yo, siempre se han caracterizado por no hablar para no molestar.
La sentencia fue condenatoria para el gato, lo siento por los amantes de los animales.Pero gatos...hay muchos.

Con el tiempo he asistido a algunos juicios. La viuda que "forró" a su hijo de hachís trasladando el cadáver de su marido, las dos libanesas y su maletón de heroína, la empleada del hogar marroquí que fue abducida por su ´novio´(un cabronazo aprovechado) para hacer de mula...etc etc.
Pero me daba igual no llevar nada preparado, o sí, o no acordarme de los hechos (a veces tengo memoria de pez, y esto no es una ironía), o que el ´señor´ de lo alto del estrado tenga cara mala leche...
Jamás he vuelto a sentir tanto pánico como cuando vi al "castigador del gato".

P.D No he desarrollado una fobia, los tengo que tener casi de acero.
Pero los mininos por su lado...y yo por el mío.

EDITO (Con toda mi buena fe, ejem...que me atraganto...)
Dedicada al Paseante e inspirada por Gabiprog.

jueves 8 de abril de 2010

Sereníssima

Me encanta éste título.
Porque normalmente en el curro me suelen decir: Fiebre... ¡estás como una cabra!.
Otras veces te adjudican calificativos como graciosilla,  liberal, y hasta pasota.
Condescendientes eso sí, que para eso una es rubia.

Hoy hemos perpetrado un desayuno en la calle. Sólo  de funcis, y he acudido en contra de mi costumbre (sí,  lo siento... le he dado la razón a t´os los chistes del mundo mundial), aunque no teneis idea de lo que las Cateperris - o las niñas del bate de beisbol de mi oficina - curramos duro cuando es menester, y si no también, que nos hemos juntado tres apretás. Sobre todo la del Rincón.
Y cuando una compañera a la que estimo pero no comprendo, que vive encima ´de dulce´,  (o sea, bolsa Mercadona día sí,  día no)  nos ha contado sus historias de ´mobbing´, sus fobias por determinado jefe, sus pleitos y sus "a mí no me pisa nadie"...

La Cateperri Rinconera y yo nos hemos mirado,  y como no somos hipócritas aunque sí prudentes, le hemos dado a entender amablemente que esas historias en nuestras carnes nos la refanfinflan. 
Que pasamos un kilo de "luchas de poder", de"galones", de "querer ser",  y que con empatía,  una sonrisa  y ganas de no complicarte la vida se llega a todos los lados.

Y comentando la jugada esta tarde enfrente de un Limoncello (señó...estoy degenerando) con un amigo , me dijo algo que me ha orgasmao:

Lolita: ¡Es que tú eres un cascabel y rubio!  Lo que no  se imagina la gente... es que si  te tocan las narices más de la cuenta,  lo serenísima que puedes llegar a ser.
Joer.  Subidón de autoestima.

Conclusión absurda:  El vídeo SERENISSIMA pa t´ol mundo


Rondo Veneziano La Serenissima 1981
Cargado por saltiel.

 Porque me apetecía un güevo y parte del otro...

martes 6 de abril de 2010

Dios existe y mide 1.69


Eso he pensado esta noche.
Y después me he admirado de que una ´pulguita´ tan pequeña y a la vez tan grande, sea tan humilde y tenga esa tímida sonrisa tan cautivadora, (que me hace sacar el instinto maternal aunque sea descendiente de Herodes) lejos de la fatuidad que esperamos en un crack en cualquier ámbito.
Incluso en el más lejano al público, donde al igual que en una pantalla de plasma, abundan los ´sobraos´ y los rebosantes de méritos. Y los "guapos por auto-decreto".

Y sólo le pido a la diosa Fortuna, que ilumine con una mínima parte de la ciencia infusa de Messi, a los Obinna, Baha y compañía, que se medirán el próximo sábado a las 18.00 horas con nuestro enemigo más íntimo. (En el campo que conste, que yo soy ciudadana de España, y fuera de la Rosaleda los sevillanos no son mis antagonistas).

Y si no puede ser lo de los milagros...
Al menos pido que el ´icono zerzuá´ por excelencia de los míos, se aplique a cortarles el rollo como pueda, juas.


Y es que ver a mi HOMBRE EMBRIAGADOR, a mi FAVORITO entre todos (Andrés Palop), rebozado en el cesped de la Rosaleda cual croqueta, destrozado por los goles del Málaga, mientras yo pienso cómo saltar al cesped a consolarlo y hacerle padre nuevamente...debe ser una experiencia orgasmática.

viernes 2 de abril de 2010

Otra vez aquí.

Rompo mi propósito de no volver por dos razones:
Porque hoy me he escogorciao de la risa, y porque por un "imponderable" he vuelto a casa antes de tiempo y me da idem a contaros una cosa.

8 de la tarde. Aún de día. Un señor cuarentón (joerrrr, se me sigue cayendo la baba), guapo guapísimo de la muerte, pelo entrecano, altísimo, cuerpo de "sireno", está en mitad de la acera hablando con dos mamás de mi edad.

La escena era un cuadro.
Yo la venía vislumbrando de lejos mientras caminaba para coger el autobús... y seguía observando un rato después... (esas dos colegas hipnotizás y muertas de esa risa floja que te entra cuando andas haciendo el gilipollas ), tres niños muy pequeños correteaban alrededor. Supongo que cada adulto había procreado el suyo.

Según iba llegando al "punto kilométrico H", me dio tiempo a analizar el asunto: Padre "buenorro" saca del paseo al niño, madres babean con buenorro, buenorro se irá a casa con el ego subido... y tós tan contentos.

Y según llego a su altura, el Adonis le dice al niño (que era de figurar en un cromo, una monería)..¡Dí adios!
El niño suelta de repente, mirando a los nenes, sus amiguitos, no a sus madres:

- T´a mañana ´amigo del alma!

Jolgorio, alborozos y zapatetas de las mujeres, hasta yo (descendiente de Herodes) me sonreí con la donosura del niño.
Reconozco que también estaba abducida por ese padre.

Y cuando todos nos reimos con el arte ´l niño , cada uno sigue su marcha, y estamos a bastantes metros, el infante se gira y grita a tó pulmón:
- T´A LOS GÜEEEVOSSSSSSSSSSSSSSSSSS

Al padre se le cambia la cara, las mamás se quedan de piedra mirando a sus hijos, y es que , vamos a ver...la papeleta del  buenorro que ya  estaba a unos 50 metros  es muy difícil ; justificar a gritos eso de: Se lo enseñan en el cole, dónde lo habrá aprendido etc etc...

Y fue entonces cuando después de un rato lancé una carcajada del quince.
Si es que hasta un niño de 3 años ¡huele el pasteleo y le da grima!