La trama asturiana - fauna rica y variada- que lee este blog,verá una entrada cotidiana, de las de andar por casa.
Lo que ´vosotrus´ no sabeis, es que sois dueños de algo digno de exportar a todos los lados del Atlántico, Mediterraneo...y a la luna si es menester.
Como ciudadana de España, cocinera aficionada, -con más o menos aciertos- y gourmet de pacotilla (una cosa es que me empape de la teoría Ferrá Adriá y sus nitrógenos líquidos, y otra que tenga perraje e influencias o ganas para recalar en el Bulli), me gusta conocer toda la teoría relativa a la gastronomía.
Hoy (casi después de dos meses, ya me vale), colocando las fotos de la quedada astur-bloguer de julio para Luna, me encontré con el que últimamente es la causa de mis desvelos.
ESE OBJETO DE DESEO LLAMADO CACHOPO
Es sabido que las terminologías culinarias cambian de un sitio a otro. Y yo he vivido en muchos. Por algo mi ´tag´ del MSN reza como Nowhere girl ..por eso y por alguna cosa más, (fantástica canción de B. Movie, por cierto).
E igual que un rape puede ser un pixín, un jurel malagueño un chicharro, los boquerones son llamados anchoas o bocartes etc etc...cuando llegué a tierras gijonesas y escuché la palabra CACHOPO, pensé en algún tipo de pescado y me encogí de hombros.
Aunque no le hago ascos a ninguna comida, y un buen pescado al horno con un vino blanco es una experiencia inmejorable, mi máximo exponente del disfrute es una carne bien tratada.
Cuando llegó lo que los astures llaman CACHOPO se me quedó esta cara:
Y ahí sigo... enamorada del ´bisho´. Que yo soy mú pesada p´a lo mío.
El truco para ser tan fino, según una carnicera malagueña que acabo de conocer y que me ha ganado para una temporada, es darle un punto de congelación a la pieza de los filetes y cortarla a máquina.
Supongo que el jamón y el queso del relleno, cuanta más calidad tengan mejor.
Pero el truco para ese empanado fino, fino, que sube, esponja... y no se queda pegado a la carne mmmmm, casi lo tengo, casi.
Pero como por aquí pululan muchos asturianos (mira que es raro en un blog malacitano ´jaté) voy a dejarles el honor a ellos de lucirse en comentarios.
Y yo a lo mío: Orgasmarme toa con el recuerdo de esta delicia.
Por cierto, la joputa de la peluquera que por obra y gracia de un daltonismo supino me convirtió por dos semanas en FiebreCastaña coincidiendo con mi viaje a Asturias, ya sufrirá los siete males, ya...Arrieritos somos...








