lunes 28 de marzo de 2011

Gilipollas y balas. Diamantes y trufas.

Llevo unos días por varios motivos usando y oyendo la tan famosa frase: "Hay demasiados gilipollas para tan pocas balas".


En el curro lo hemos comentado en determinadas situaciones por algún tema laboral o de actualidad. Con los colegas en alguna reunión...

Y supongo que tras unos días usando el latiguillo de marras, algo se me pegó y este finde me he encontrado pensando que era yo la que me merecía el balazo.

Así. Directamente. Por gilipollas y ´tocagüitos´.

Situación: Tertulia con un colega que sabe que he estado algo enferma,  y tras comprobar que estoy en perfecto estado de revista  me cuenta una novedad  X en su vida,  argumentando que hay personas que son como diamantes.
Nacen relucientes, y alegran la vista y el alma de quienes los rodean - me dice-.

Y mi mismidad que tras una temporada de quietud como la que he pasado, está más acostumbrada a salir en plan "Coyota"... y dejarme de monsergas al son de algún chunda chunda, para desfogar y no meter la pata más de lo necesario, se encontró de frente con un gin tonic y sus ramitas de canela, y sentadita como buena chica rememorando mentalmente una frase de un antiguo amante que me aburrió hasta la saciedad.

Inciso: El susodicho (que resultó ser uno de los poquísimos bluff de mi vida), siempre decía que había sido muy listo y había encontrado un diamante en bruto.

Que soy bruta ya lo sé yo, que soy rubia pero no lerda, pero que me intenten pulir ..."ni jarta vino, ´jaté".

¿P´a qué queremos más?¿Pues no voy y me descuelgo con el siguiente discurso?

- Me cisco en los diamantes. Se obtienen con sangre y sudor y los descubre un pobre ´negro´ para después comprarlos alguien que los luce sin más fundamento.
Cuando se pulen no tienen impurezas y aburren de perfectos que son. Nada los altera, sólo pueden ser rayados por otro diamante.

Me gustan más las trufas. Producto exquisito que da la naturaleza. Feas, contrahechas, sucias y llenas de mugre. Viven escondidas bajo la tierra y hay que usar animales adiestrados que escarban muy mucho. El trufero es muy cuidadoso y las trata con delicadeza exquisita y sólo se aceptan determinadas herramientas, no todo vale.
Y cuando salen a la luz...hay maestros en cadena encaminados a lograr con ellas el más exquisito disfrute de los sentidos paso a paso. El que la manipula y limpia, el que comercia, y al final el que la transforma en su presentación final.

...Por cierto. Es primavera. No me vendría nada mal un maestro trufero en mi vida.



- Esto...Fiebre...¿Cómo va el Málaga?


Joer...¿qué me hubiera costado darle la enhorabuena?
Aunque sea una Barbie, y sólo quiera enseñarla, y ella pulirle la cartera.

Una bala para mí. En mi descargo decir que en circunstancias normales no suelo ser tan petarda.

31 rajaores:

TORO SALVAJE dijo...

Fiebre en primavera.
Pa echarse a correr...

Besos.

rockdelgo dijo...

Nunca me han interesado ni el poder ni la fortuna, lo que admiro son las flores que crecen en la basura.
Fito Cabrales dixit.
Saludos!!

Aniquiladora dijo...

El loto crece bañándose en el lodo, y es una flor preciosa.

Besossss.

AMADO dijo...

Sin ánimo de disparar, que tu solita te has baleado, apuntaré (joer con el verbo) que no elegiste muy bien el modelo alternativo: con las trufas también se luce "alguien" -y no cualquiera- sin más fundamento que el que el super-chef de turno le haya puesto en el plato.

Pero si tu interlocutor supiese lo que estaba tu cabeza recordando, no le habría importado recibir tus disparos, "jaté"

Food and Drugs dijo...

Un diamante es para siempre, dicen, pero las trufas se las echa uno al coleto, y de la nuez p'abajo ya solo te las puede robar la solitaria.
En fin, recapitulando, Fiebre, que esta vez no te he pillado demasiado bien la moraleja, pero que me pareció muy divertido tu post. Eso sí, olvidaste mencionar a los cerdos (sí, los pobres marranos) en su afanosa búsqueda y exhumación de trufas. Ellos se matan a buscarnos golosinas para luego acabar dando con sus huesos en las charcuterías. En el más cochino anonimato.
Demasiadas pocas balas para tanta injusticia gilifláutica.
C'est la vie, pero al menos ya es privamera, y no sólo en el corte guiri.
;-)
Besos

maría dijo...

mira rubia, me encanta lo auténtica q eres, sin diamantes ni trufas, tal cual..asi sin mas

Fiebre dijo...

TORO Pos va a ser que sí.
Aunque siempre hay algún valiente, no creas.
Todo en la vida es que coincidan feromonas y neuronas...a veces pasa.

Pero normalmente es cierto que corren como galgos, juas.

ROCK Esa de Fito no la conocía. LLEvo media tarde obnubilá con tus noticias de ticketmaster y con mi Andrés...lo-se-pas.

En cuanto tenga mi entrada serás el primero en saberlo.

Fiebre dijo...

Aniki Gran descubrimiento el tuyo.

Lo del loto, espero que no se me ocurra en la próxima conversación.

Sería la caña...

AMADO No sé...
Elegí las trufas porque son feas de cojones.
Yo sé que tú piensas en Arzak o Adriá ...pero hasta llegar a esas manos, pasan con infinito cuidado y amor por muchas otras.

Aunque puedo estar errada, claro.

Fiebre dijo...

FOODS Tú pillas todo y más.
Lo de los cerdos me acordé en casa, pero te aseguro que en ese momento si me hubiese acordado, lo hubiese soltado tan pancha.
Estaba cabreada con mis pocas balas.
Besos.

MARIA Siempre trufa...Mejor.

Lourdes dijo...

Pues vaya! El día que a mí me dijeron que era un diamante en bruto, no se me ocurrió pensar en las trufas.
Pero ahora que lo has dicho, yo tampoco quiero que nadie me pula, ¡ea!
Yo tb quiero ser una trufa!!!
:)


Besos, Fiebre!!!

Fiebre dijo...

LOU
El día que te digan que eres un diamante en bruto...¡juye!

Si te quieren con sentimientos, eres un diamante. Punto pelota.
Y si te quieren mucho más allá te dirán que eres ..."inclasificable" pero que cá uno es cá uno...

Tú me entiendes querida.No te dejes "pulir".

Blog A dijo...

No alcanzo a diamante ni a trufa..jajjaj ya dije un día que soy una cebolla.
Mientas le limpie la carter y el sera feliz, estará bien gastado el dinero. no? ya me salió la gallega.

Pepe del Montgó dijo...

Déjate de cuentos que "Desayuno con diamantes" es algo muy especial, y los diamantes son el mejor amigo de una chica (Diamants are a girl best friend). Esto lo dijo una rubia, lo siento, como no ha habido otra igual. ¿Tu eres un poco pelirroja, no?

San dijo...

Fiebre no te fustigues un dia "rarito" lo tiene cualquiera, ¿petarda tú? jamás.
Un besazo.
(Yo ni trufa ni diamante, pensaré donde ubicarme.)

Isabel dijo...

¡pobre hombre!, seguro que mañana se le ha olvidado y te vuelve a hablar. Por cierto, me harían falta unas cuantas balas, ultimamente estoy tropezando con mucho "gilipollas", aunque yo los llamaría cositas mas fuertes. Un beso

Z dijo...

Fiebre, a todos, todos, todos nos gusta que, de vez en cuando, nos digan cosas bonitas. Que nos comparen con trufas o diamantes, con un beso bajo una catarata o una caricia debajo de la sábana. Con el sabor de un chicle de fresa ácida o el pica-pica de una gominola. Y todos, todos, todos, hemos alguna vez soltado alguna frase lapidaria en el momento menos oportuno. No pidamos balas que hay quien descarga sus pistolas con facilidad pasmosa. Y sé menos cruel contigo misma!

silvo dijo...

Los diamantes fáciles los encuentra un ciudadano pero los difíciles los encuentra un profesional, un geólogo, claro que de eso a pulirlos si son bellos per se, besos y buena semana Fiebre

dale calor dijo...

casi siempre lo mas exquisito es lo mas sencillo.

http://dalecalor.blogspot.com

Bubo dijo...

"Tanto gilipollas y tan pocas balas." Frase pronunciada por el ínclito Ford Fairlane película emblemática donde las haya.

Doctora Anchoa dijo...

Diamantes o trufas...qué difícil lo pones. Con lo fácilmente que me distraigo con las cosas que brillan y lo que me gusta comer. Yo me quedo con las dos cosas, que hay diamantes y diamantes y hay trufas y trufas.

Sandra dijo...

Mujer a veces a todos se nos nubla la neurona y decimos cosas que en circunstancias normales no diriamos. Seguro que tu amigo el joyero no te lo ha tenido en cuenta ;)

Pele Ón dijo...

¿una bala? vale, pero de plata, y directa al corazón. Si puede ser con astilla de madera, porsiaca, mejor. Y ya puestos, quemarte y esparcirte.
Pero sólo cuando abandones ese cuerpo serrano, mientras tanto, sácale provecho, anda.
bss

semilla dijo...

¡chiquilla pero si no se pueden comprar el precio que están! las buenas de verdad, no las putas chinas que son una caca, están a más de doce euros de vellón el botecito con un pedacico de ná....acabo de leer el post anterior de tus amores y me he tronchado, ¡que buena eres! ya se que te lo digo siempre pero es verdad....algún día te copiaré la idea y contaré mis experiencias, es un buen post....pero ese no lo enseñaré demasiado no sea que se tufen algunos...como tu he tenido de todo, incluído el que estaba como un tren pero te chirria espantosamente cuando lo consigues, suele pasarme....además los muy guapos nunca molan demasiado no se porqué....sigue divirtiéndonos te lo agradecemos....

gaia07 dijo...

Pues mira, yo creo que fue una frase muy acertada, y la larga explicación debió dejarle claro que contigo al pan pan y al vino vino para el próximo acercamiento.

Te puedo asegurar que de todo lo que dijiste se quedó con el movimiento de tus preciosos labios, si cruzaste la pierna en el giro de tu rodilla, en las bonitas manos que sujetaban al gin, y que del discurso retuvo: “sangre y sudor, escondidas, escarban, determinadas herramientas, exquisito disfrute de los sentidos, maestro trufero en mi vida” Y ahora que las he escrito incluso me parecen demasiadas.

Por lo que tranquila que este se hace maestro de trufas si hace falta, que a fin de cuentas y a la hora de la verdad, ni se oye ni se habla, se huele y se respira, y ellos, son muy prácticos y visuales (dicen).

Un besazo y no te preocupes, hay días de siembra y otros de cosecha, la Barbie que llevamos dentro siempre aparece en el momento adecuado.

NoSoySolterSoySingle dijo...

Diamantes y trufas... una combinación perfecta!!!

No te preocupes, todas tenemos algún día de esos...!!!!

me encanta la frase... la dice un amigo mío con cierta frecuencia...!

Sese dijo...

Pero qué pronto Fiebre, que tampoco era para tanto, aunque tiene su gracia eso de las trufas, una metáfora contra el glamour y tal y tal. Me ha venido la imagen del campesino con su cerdo o perro adiestrado en un campo a la búsqueda del delicioso y preciado manjar y no he podido reprimir una sonrisa.

Y eso, que el Málaga progrese adecuadamente (no vaya a ser que nos fastidiéis la liga, jeje)

Charlotte Sometimes dijo...

Fiebre, wapa, nuestro amigo Ford Farlaine, tiene otras frases muy útiles también: A soplar everybody!, por ejemplo...

La Abela dijo...

Rubia eres un caso...¿te imaginas al chico diciendo "He encontrado una trufa sucia"? como que suena raro...jajaja,Besos

Juanjo dijo...

Pues ni diamantes, ni trufas. Qué manía la de retocar a las personas. Si a uno le gustan los diamantes pulidos, ¿por qué no se los compra?

Kobal dijo...

Haces bien en tomarte un descansito, eso si tus comentarios que no falten. Que a veces son mas sesudos que los de una “rubia” típica.

Ebony dijo...

Me quito el sombrero ante tu comentario. Y punto pelota.

Bezo!