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He estado días atrás leyendo un libro que me ha gustado mucho: "El tiempo entre costuras" de María Dueñas.Páginas que a través de la vida de una espía, un tanto "light", me hicieron recordar un post antiguo que he decidido rescatar... porque mañana es 1 de agosto, hace caló, estoy de un vago supino... y supongo estaremos aquí el gato y yo -recién llegada de cancaneos varios y con ganas de cierto reposo-.
(Tiene narices que mi primer día oficial de vacaciones, cuando todos os habeis despedido en los blogs y estais más perdidos que el barco ´l arroz...me decida a volver a poner orden en mi casas; la real y la virtual.)
Pues a lo que iba, que recordé que hace un tiempo me marqué algo sobre las espías...¡y p´a qué voy a pensar ná nuevo, soy rubia!
"Esta entrada no va de cotilleo, ni de asomarse a la ventana a churretear qué hacen los vecinos. Va de religión.
A estas alturas del día, ya sabréis que hay un rabino judío que ha escrito un tratado sobre la mujer y el espionaje en el ejército. El hombre redacta una especie de "bula", conozco la papal católica no sé como se llamará la judía, en la que exime de pecado a las mujeres -solteras eso sí- que mantengan prácticas sexuales con el enemigo.
Lo justifica echando mano del Antiguo Testamento y no sé qué pasaje, a la vez que añade que sonsacar toda información vital que afecte a la seguridad de Israel exime de culpa y es más, anima al servicio secreto a contratar para tal fin a "mujeres licenciosas".
La cosa tiene miga. Si la mujer es casada recomienda lo siguiente: Que se divorcien, partan raudas
¡Y vivan los curas, rabinos, imanes y toda la patulea!
Como atea confesa, ya lo sabeis los habituales, me parto la caja con las leyes del embudo que se sacan de la manga estos señores que no practican el arte carnal, o eso dicen, pero no hacen más que elucubrar sobre el mismo.
Y ya estoy viendo la estampa:
- ¿´Ande vas niña?
- A "la cola del Mosad" aba. Quiero darlo todo por Israel.
Y el padre todo orgulloso del patriotismo de la niña no dirá ni mú, mientras la cola del Mosad va a estar más petada que las que se forman en las fiestas patronales de Villaarriba cuando dan paella gratis.
Porque vamos a ver...¿cómo te das cuenta de que el enemigo no era tal sino una falsa alarma? Pues probando el género.
¿Y si no tenía información vital sino que resultó ser el que le quita el barro a cientos de botas en la esquina de su barrio?... Aahhh, habrá que
Y ¿quién te dice a ti que el cocinero de chamín de la esquina no realiza contraespionaje para una fuerza hostil? Mejor te divorcias, y entre plato y plato haceis la digestión en el lecho, y cuando te jartes de potaje, de especias morunas y del cocinero...presentas un bonito informe estratégico y vuelves a tu hogar dulce hogar."
Fiebre dixit



